Tratamiento 3D en Cabeza y Cuello
Generalidades
Los tumores de cabeza y cuello comprenden un grupo heterogéneo de tumores malignos. Representan aproximadamente un 3 a 5% de todas las neoplasias y el 2% de las muertes por cáncer.
Para comprender bien estos tumores malignos es necesaria su separación anatómica entre neoplasias que se originan en la cavidad bucal, la orofaringe, la hipofaringe, la nasofaringe, la laringe, las fosas nasales, los senos paranasales, la glándula tiroidea, las glándulas salivales y mucosas.
Casi todas las neoplasias de la cavidad bucal y la faringe son carcinomas de células escamosas o epidermoides de grados variables de diferenciación.
Los tumores mucoepidermoides y adenoides quístico se originan a partir de las glándulas salivales. En la glándula tiroidea se originan una serie de tumores histológicamente diferentes como el papilar, el folicular de células gigantes, los carcinomas de células de Hurtle y los linfomas.
La mayoría de las neoplasias primarias de cabeza y cuello se extienden invadiendo los tejidos adyacentes y produciendo metástasis en los ganglios linfáticos regionales.
Con excepción de la hipofaringe y la nasofaringe las metástasis a distancia son poco frecuentes.
Hay 3 escenarios habituales en lo que a RT de CyC respecta :RADIOTERAPIA EN TUMORES DE CABEZA Y CUELLO



Técnicas de tratamiento
En general para cualquier tratamiento radiante que involucre cabeza y/o cuello se prefiere la planificación tridimensional conformada. Esta permite un set up adecuado del paciente, mejor delimitación del volumen target y de los órganos a riesgo (OAR) como así también la dosis en cada uno de ellos.

1- Posicionamiento: En una primera etapa de la planificación 3D se asegura el posiciona-miento con una máscara de cabeza y cuello que otorga repetitividad e imposibilita la rotación de la cabeza y hombros en cualquiera de sus ejes. A su vez la inmovilización de los miembros inferiores se adquiere mediante una almohada que fija las rodillas.
2- Tomografía Helicoidal computada: La misma se realiza en nuestro centro con un Tomógrafo Helicoidal instalado de acuerdo a los protocolos de control de calidad para uso en radioterapia. La tomografía se realiza con cortes axiales cada 3mm para lograr información mas precisa de la zona de tratamiento. Posteriormente mediante el uso de un sofisticado sistema de láseres llamado "simulador virtual", médicos y físicos determinan el isocentro del tratamiento.
3- Delimitación del volumen target y órganos a riesgo: Es una etapa crítica para el oncólogo radiante. En la figura se esquematiza una lesión de base de lengua (delimitado en azul) donde también se pueden apreciar las cadenas ganglionares retrofaríngeas como volumen target y ambas parótidas (en celeste) como órganos a riesgo.
4- Planificación del trataiento conformado: Dependiendo de la patología del paciente, el tratamiento radiante puede llegar a dividirse en tres y hasta cinco etapas, donde se va escalando la dosis en la lesión protegiendo los órganos de riesgo a medida que llegan a la dosis de tolerancia.
El plan es evaluado conjuntamente entre el médico y el físico. Las curvas de isodosis engloban a las lesiones y a los órganos de riesgo permitiendo valorar la homogeneidad del tratamiento en la lesión y cuantificar la dosis en los volúmenes a riesgo. A través de histogramas de dosis volumen se valora qué porcentaje de un órgano a riesgo recibe una dosis determinada. Esto posibilita acciones tendientes a disminuir la tasa de complicaciones.
5- Radiografías computarizadas verificadoras: En el equipo de tratamiento, por cada etapa planificada, se obtienen imágenes mediante radiografía computarizada del isocentro y de la conformación de las protecciones. éstas permiten verificar que se abarque la totalidad de la lesión y la correcta protección de los órganos a riesgo.
A partir de éste momento el paciente se encuentra en condiciones de iniciar el tratamiento. |